miércoles 21 de mayo de 2008

Paseando por los días

Hace tiempo que me tienes. Hace tiempo que ya sólo siento cuando siento por ti, hace tiempo que el resto del mundo dejó de importarme. Me haces reír, con esa risa sincera que tienen los niños pequeños y que se va perdiendo con el tiempo. Me haces disfrutar de cada instante, sea cual sea, que paso contigo. Haces que pueda sobrevivir a la espera, larguísima espera siempre, que tengo que pasar para volver a verte, ya que son sólo pensar qué viene detrás de ella consiga aguantar mil años más. Haces que me estremezca cada vez que escucho tu voz, siempre lo consigues, y que se me quede esa carilla de felicidad después de hablar contigo, esa sensación de que hoy voy a dormir con una sonrisa.

Haces que mis recuerdos contigo eclipsen a todos los demás, has llegado a mí para quedarte, te lo aseguro, todo el tiempo del mundo. Ando por las calles, dando vueltas por mi cabeza, sabiendo que todos los caminos llevan al mismo sitio. Ya no puedo perderme. Tengo esa mirada que me guía a todas partes.

Ahora te siento más cerca que nunca, casi como si te tuviera aquí a mi lado, como si aún pudiera acariciarte la espalda por las mañanas. Aún estoy paseando contigo de la mano.

Hace tiempo que gracias a ti sé lo que quiero, y sé que eso que quiero sólo me lo puedes dar tú. Me volviste loco desde el primer momento, y un loco no puede estar equivocado.

Imagen: http://farm3.static.flickr.com/2384/2014548055_b623dd874a_o.jpg

lunes 12 de mayo de 2008

Diez días

Diez días. Diez días mágicos, que se me han pasado en un suspiro, y que me han dejado una huella tan profunda… He pasado diez días a tu lado, levantándome contigo todas las mañanas, viendo tu carita de sueño antes que nada. Ojalá empezaran hoy de nuevo, y se repitiesen una y otra vez por siempre. Ojalá siguieses aquí.

Y es que sé que estamos hechos el uno para el otro, que nos complementamos, que nos entendemos, que nos comprendemos… Sé que al final todo acabará bien, y que conseguiremos estar juntos. ¿Sabes por qué? Porque sé que no hay nadie a quien pueda querer más que a ti, y todo lo demás me da igual, ya no existen más razones ni excusas, sólo tengo un motivo, pero es el más importante.

Ahora se hace muy duro estar aquí sin ti, incluso la habitación me parece más grande de lo que es. Y te veo en todas partes, te recuerdo todo el tiempo, no puedo parar de pensar en ti. Te echo tanto de menos… Pero no me importa, todo lo que me das hace que todo lo demás valga la pena, y ya sabes que para mí poder estar contigo aunque sea unos segundos es el mayor regalo que podría tener.

Te quiero mi niña, no te olvides nunca, eres lo más importante que tengo, y eso va a ser así siempre. Aún tenemos que vivir una vida entera juntos.

Una de las muchas canciones nuestras

miércoles 23 de abril de 2008

La espera

Hacía tiempo que tenía ganas de escribir, pero no siempre salen las palabras deseadas, y no siempre es fácil expresar en un texto lo que se siente. De hecho, creo que nunca, en todo este tiempo, he sido capaz de expresar con exactitud lo que me haces sentir.

Esos instantes, esas noches esperando, esas miradas escondidas entre las del resto de la gente, aquella sensación de que el tiempo se paraba, aquel frío cálido… poder verte muy cerquita, poder tenerte aquí a mi lado; todo eso es lo que echo tanto de menos. Y por eso a veces me es muy difícil aceptar dónde estamos cada uno, y lo único que quiero es que no haya distancias, que de ti a mí sólo haya un paso. Que podamos tener ese tiempo que nos merecemos, y que no tarde en llegar, porque si no me voy a volver más loco aún. Ojalá pudiera verte hoy mismo bajando de ese autobús.

Y por muchas cosas que pasen, por muchas vueltas que de la vida, no te olvides nunca de lo que significas para mí, y de que eso no cambiará.

Imagen:http://www.flickr.com/photos/a_sailor/1442511163

miércoles 26 de marzo de 2008

Y esto es sólo una aproximación...

A veces es verdaderamente difícil explicar los sentimientos. Sobre todo cuando son sentimientos tan nuevos, que nunca había sentido antes, y que no creo que nunca nadie haya sentido. ¿Cómo se puede explicar la semana más feliz de una vida? ¿Cómo decir que cambiaría mi vida entera por cualquiera de los momentos que he pasado contigo? ¿Cómo explicar que me voy a volver loco de tanto pensar en ti?

Si es que con sólo cerrar los ojos te veo aquí, jugando conmigo, mirándome, sonriéndome. Casi te puedo tocar aún, sigo sintiendo que puedo acariciarte, besar cada centímetro de tu piel, abrazarte, contarte mis secretos. Cierro los ojos y me veo esperando, abrazado al frío, a que salieras de tu casa para reunirte conmigo, y me veo sonriendo al verte aparecer por la puerta. Y veo que podría estar haciendo eso eternamente, y sería la persona más afortunada del mundo.

Me podría pasar muchísimo tiempo escribiendo, y nunca conseguiría poder expresar todo lo que significas para mí, todo lo especial que eres, todo lo especial que me haces sentir.

Y sabemos cómo es nuestra situación, lo difícil que lo tenemos, pero no te preocupes mi niña, yo seguiré estando ahí, enfrente de tu puerta, esperando a que salgas con esa sonrisa que me hace perder la cabeza.

Y esto es sólo una aproximación…

Imagen: http://www.flickr.com/photos/batega/1865482908

miércoles 5 de marzo de 2008

Segundos

Ya sólo cuento segundos… A veces dedicamos mucha parte de nuestro tiempo a preguntarnos por qué nos pasan las cosas. Qué habría pasado si…, por qué ni hice aquello, ha estado bien esta decisión… Y al final se nos va todo el tiempo rebuscando entre las piezas del pasado. Y a veces la vida no se porta bien con nosotros, y nos juega malas pasadas, nos engaña y nos traiciona, a veces sientes que todo podía haber cambiado, haber sido diferente. Te asolan los problemas, las inquietudes, las preocupaciones… Te sientes triste, te quedas en la cama y alguna vez hasta lloras. Pero si todo fuera fácil, si todo nos lo dieran hecho, no podríamos saborear los momentos verdaderamente felices. Porque yo ya he dejado de pensar, porque no hace falta, porque con sólo recordarte ya me siento bien, y sonrío, y todos los problemas se me hacen más pequeños. He aprendido que hay que disfrutar de lo que se tiene, y lo que yo tengo de ti es mucho, mucho más de lo que te imaginas. Sólo espero que sigas haciendo que me levante con una sonrisa por las mañanas y que piense que al fin y al cabo, somos afortunados, y sólo espero que sigas estando tan presente en mi memoria, que ya no sé cuál fue la última vez que no estaba pensando en ti. Ya sólo cuento segundos… los segundos que faltan para volver a verte. Imagen:http://www.flickr.com/photos/delfini/2065190275

martes 19 de febrero de 2008

Living Las Vegas

He escrito tantas cosas en todo este tiempo… Pero hay veces que te da miedo lo que escribes, y como me ha pasado, te arrepientes en el último momento y todas esas palabras se pierden en el olvido. Han pasado tantas cosas diferentes por mi cabeza… han pasado tantas cosas diferentes en mi vida… Me he prometido mil veces ser fuerte, aguantar, hacer lo que se supone que es lo correcto, lo que hay que hacer. Pero yo no quiero. Y ya soy muy testarudo para cambiar de idea. Quiero vivir cada día como si fuera el último, como si las horas estuvieran contando en mi contra, en nuestra contra. Nadie me hace sentir eso, creo que lo sabes. Nadie excepto tú. Aprendí a guardar cada instante contigo, cada mirada tuya, cada sonrisa. Me encanta cuando sonríes. Y sólo quiero volver a vivir la vida así, sin pensar en mañana, pensando sólo en que no hay nadie en el mundo. Y ahora se hace tan difícil todo, ahora que estás más lejos que nunca, aunque no nos hayamos movido. Pero eso no significa que no siga pensando en ti tanto como antes, que no me sigas importando tanto como antes. Ojalá pudiésemos coger ese taxi, ese único taxi que sólo cogería contigo, y que ya sabes a donde nos llevaría. Sólo quiero perder la cabeza.

miércoles 9 de enero de 2008

Regalo de Navidad

Y de nuevo volvimos a encontrarnos. Y ni te imaginas lo que es estar a tu lado y tener que actuar como si no pasara nada. Y estábamos allí sentados, hablando con todo el mundo, pero mi mente estaba muy lejos, contigo. Pero al final pudimos quedarnos a solas, sin nadie que nos pidiese explicaciones, y pude acariciarte, y mirarte a los ojos sin miedo. Aunque no te creas, que miedo poco me queda ya. Quizás siempre tengamos esa cruz (o esa bendición) de ser unos fugitivos, que se asustan de las sombras imprevistas. Y no sé, me han dejado tantas sensaciones estos días… Casi todas buenas, aunque puede ser que haya notado cierto cambio, algo raro nos pasó en algún momento, no sé si a ti o a mí. ¿Tú crees que todo sigue igual? Sea como fuere, no creo que sea importante, y lo único que tengo en la cabeza es la idea de volver a verte. Y ya sabes que sí estoy loco y que sí me atrevo. Los locos no venimos con manual de instrucciones, aunque a ti no te hace falta, porque ya me conoces mejor que nadie.

Y cuando pienso en estas navidades, sólo me vienen a la mente momentos contigo, momentos tan cercanos que aún puedo sentirlos. Aún puedo olerte, aunque estés tan lejos de mí ahora.

Y ahora, cuando ya sólo puedo tenerte en mis recuerdos y en mis esperanzas de volver a verte, te vuelvo a repetir lo que te dije un día. Que es todo muy fácil cuando pienso en ti.

Y sigue flotando, y haciéndome flotar, ya sabes que sólo tú puedes hacerlo.