lunes 2 de febrero de 2009

Dias de lluvia

Es una de esas épocas en las que, sin saber cómo, se detiene el tiempo. Los días pasan, perezosos, mientras las nubes nos ocultan las horas, y las tardes se pierden entre la noche y el día. Las gotas de lluvia sobre los cristales marcan el ritmo de fondo, que llega a convertirse en un susurro muy lejano a medida que te acostumbras a él.

Se me pasan los días sin preocupaciones, sin pensar, tan sólo dejando que transcurran, disfrutándolos, saboreándolos. Algo aburridos, es verdad. Pero no todo en esta vida es emoción. Es curioso como los días de tormenta y lluvia son los días de calma interior, al menos para mí. Y es sólo un pequeño paréntesis, lo sé, en apenas una semana volverá la tormenta, el estrés, la vida de siempre. Quizás me esté haciendo mayor y ahora prefiera la tranquilidad a los retos. Aunque para ser sinceros, no, no creo, siempre me han gustado los retos. Quizás me falte algo para que estos días terminen de ser perfectos. Quizás lo que me falta haga que todos los días sean perfectos.

Quizás… falte ese día de luz que nos sorprende de repente entre dos días oscuros. Quizás tú eres esa luz que me falta.

Imagen:http://www.flickr.com/photos/25897103@N08/3227662987/