A mi me ayuda contar lo que siento. Quizás por eso exista este blog. Pero sé que a ti no. Por eso me contestas, de vez en cuando, con mensajes anónimos perdidos entre estas entradas. Y sé que no vas a cambiar, ni pretendo tampoco que cambies. Lo único que quiero, mi niña, es una cosa: que seas feliz, que seas muy feliz, y que sepas que cuando llegue el día que lo necesites, estaré ahí para escucharte. Aunque no sea neutral. Aunque no me guste lo que tenga que oír.
No hay nada que me guste más que escuchar tu voz dulce y pícara reír. Ojalá la escuche muy muy pronto.
Siempre que escucho esta canción te veo aquí, dormida, tranquila… soñando.





1 comentarios:
me siguen encantando tus palabras, me tienen atrapada. yo tambien soy un poco como tu chica, y tengo que perderme en el anonimato para ser yo realmente
sAlUdEtEs`´
Publicar un comentario en la entrada