He escrito tantas cosas en todo este tiempo… Pero hay veces que te da miedo lo que escribes, y como me ha pasado, te arrepientes en el último momento y todas esas palabras se pierden en el olvido. Han pasado tantas cosas diferentes por mi cabeza… han pasado tantas cosas diferentes en mi vida… Me he prometido mil veces ser fuerte, aguantar, hacer lo que se supone que es lo correcto, lo que hay que hacer. Pero yo no quiero. Y ya soy muy testarudo para cambiar de idea. Quiero vivir cada día como si fuera el último, como si las horas estuvieran contando en mi contra, en nuestra contra. Nadie me hace sentir eso, creo que lo sabes. Nadie excepto tú. Aprendí a guardar cada instante contigo, cada mirada tuya, cada sonrisa. Me encanta cuando sonríes. Y sólo quiero volver a vivir la vida así, sin pensar en mañana, pensando sólo en que no hay nadie en el mundo. Y ahora se hace tan difícil todo, ahora que estás más lejos que nunca, aunque no nos hayamos movido. Pero eso no significa que no siga pensando en ti tanto como antes, que no me sigas importando tanto como antes. Ojalá pudiésemos coger ese taxi, ese único taxi que sólo cogería contigo, y que ya sabes a donde nos llevaría. Sólo quiero perder la cabeza.
martes 19 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada